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Galería 1 – Recuerdos de Actividades y Eventos

“Gotángel” de Sebastián Jorgi.

Graciela Licciardi

Sebastián Jorgi en Gotángel nos trae a Barracas y a todos los lugares de pertenencia como La Banderita, La Yumba, el Buen Tallarín, el Tuñón, la Iglesia San Felicitas, Los Campeones, El Progreso, Los sanjuaninos, El Pensamiento.

La marcada evocación a Eduardo Arolas, el ángel que aparece en ocasiones especiales, en diciembre, es ese espíritu que ejerce en la novela una suerte de enigma que, aunque sobre el final devela ciertos conceptos sobre el mismo, de todos modos no termina de resolverse.

Los personajes principales como la renguita Carlota, la Nelly, Remigio Beltrán el Almirante, el Tente, el guapo Calavera, Alfanito, el ñato Améndola, el colorado Gavigliany, el taita Pulleiro, Alberto Lander, Marco el poeta, el cantante Hugo Kelly son los antihéroes de ese barrio, Barracas que Jorgi pinta con pinceladas de nostalgia y los envuelve en un clima de ensoñación. Cada uno en su papel desborda ternura y melancolía.

Otros personajes típicos de un barrio se pasearán por la novela: Doña Cata, Don Tonino, Cirilo, Don Pablo, Don Gregorio el panadero, entre otros, y ellos nos van dejando la sensación de un pasado que a cualquier lector sensible remonta a su barrio de origen.

El autor nos pasea constantemente por las calles que nombra y son historia: Pinzón, Vieytes y Suárez, Iriarte, Hornos y Brandsen, Montes de Oca, Olavarría, Herrera, Hornos y Caseros, Aristóbulo del Valle y con la cita de fábricas y comercios de esa época: Bagley, El Águila, Noel, Medias París, nos sitúa en tiempo y espacio, entre el esplendor y la pobreza, entre las emociones que se apoderan de nuestro sentir.

La mención de figuras relevantes como Alfredo Palacios, César tiempo, Joaquín Gómez Bas, Hugo del Carril, Enrique Puccia, el Almirante Brown, muestran la genuina intención del autor de temporalizar una época de gran riqueza cultural.

La escena barraqueña, como Sebastián Jorgi la llama, con ese lenguaje del alma, es descripta con minuciosa misericordia. Acentúo esto porque Jorgi rescata a los personajes de la chatura y mediocridad, les otorga carnadura en los sueños y frustraciones que ellos viven, los describe con olor a Riachuelo, con vaho de bizcochos, galletitas y pizza, pisando los adoquines de esas calles y a la vez los rescata como auténticos lectores de buenos libros y obras de teatro.

Jorgi utiliza, como es esperable en una novela con sabor a tango, el lunfardo. Frases como: te colgó la galleta, otro piola que te labura para el chorizo, se tomó el piro, entre otras circularan a lo largo de la novela creando ese clima canyengue que la distingue.

Sin embargo el autor encuentra además de este paisaje pintoresco la excusa inevitable de todo buen narrador que es la de hablar de la escritura dentro de la narración cuando se torna poético y escribe por ejemplo que: “la vida tiene bifurcaciones y rupturas involuntarias” es entonces cuando el autor rompe con la novela costumbrista y realiza una metáfora al hablar de “pretendidas correcciones de estilo, retoques y alargamientos, habla de “una excusa literaria, poética, sin argumento” o de “la maña literaria del invento”.

El autor escribe “el mundo es una fantástica realidad” y todos los personajes de Gotángel circulan alrededor de esta sentencia, la novela es cinematográfica, podemos palpar el corazón de los seres que la habitan con sus sueños misericordiosos, con encuentros y desarraigos, donde el alter ego del autor se empeña en simbolizar en la renguera de Carlota la tremenda soledad del ser humano.

A mi entender esta es la verdadera historia de Gotángel una novela que descarna la vida de los personajes de un barrio que era de una forma en cierto tiempo y al que el “progreso” ha querido transformar, pero ellos, aunque ya no fueran los mismos, rememoran un pasado que los contiene.

Un poético final nos instala el pedido de auxilio de esa realidad que acusia, la soledad, la melancolía, la resistencia al desarraigo, sin embargo el duende blanco persiste, con una música de tango que arrulla desde un fueye, donde Carlota sigue buscando su destino, Carlota que puede ser cualquiera de nosotros, y donde el autor expresa: “no importan el tiempo ni los tiempos verbales ni la realidad del cuando”, “así es la vida” y Gotángel nos cautiva.

“Saquemos a mamá del cielo” de Roxana Palacios.

Graciela Licciardi

Para mí ha sido un placer leer “saquemos a mamá del cielo” de Roxana Palacios y quiero expresarles unos breves conceptos que me disparó esta lectura y tengo ganas de hacerle algunas preguntas a Roxana a posteriori

Encontré en esta poesía una nueva forma de expresión que ya la había descubierto en su libro anterior.y esa fracturación del lenguaje las sentí como flashes de un viedeoclip en el que la sucesión vertiginosa de las imágenes encandilan, dejan un margen muy grande a la imaginación ante esa aparente inconexión que luego necesita ser recreada activamente en la creación en este caso del lector.

Quiero decirles mis breves impresiones: encuentro una protesta hacia las imbecibilidades que se dicen o se hacen “dejemos parir datos inservibles” escribe Roxana, luego, en el poema que habla del humo lo tomo como una alusión a lo que se es o no se es, al transcurrir, a la rutina, la automatización de los días (esto que ella dice en algunos versos: la vereda de siempre, el lavadero de la casa, el canasto de la ropa, el buzón lleno de sobres con fecha de vencimiento, la tabla de planchar, etc)

“saquemos a mamá del cielo” es esta cosa de salirse de una buena vez de los mandatos, la desmitificación de que una madre es lo mejor del mundo, y muchos sabemos que hay madres y madres, como así también el simbolismo de que a la madre se la tiene siempre allí arriba, como a los mutismos que devoran, esos “ruidos controlados” como los llama Roxana en un poema.

En otro poema aparece el “pozo tapado” para mí metáfora de lo que no se debería decir, y Roxana dice “ahora yo salgo de la casa y la tierra” (esa salida de la casa del amparo, de las cosas inútiles, conversaciones vacuas o vacías, cito: “y hablamos de la comida de la noche y las piedras del paleozoico” y tambié advierto en otros versos el odio o el rencor que se manifiesta, por ejemplo dice: “chocan las copas mientras alguien baila/ mira tu cabeza sobre el plato/ pasan los perros” como la cabeza de Juan el bautista que fue cortada y servida en bandeja o ese cito: “cuello en el agujero de la soga”, hay sombras y asco por el mundo, todo pasa simultáneamente, y ese sótano que en particular lo tomo como la caída hacia, lo de abajo, lo sumergido en confrontación con lo que dice la autora “arriba te cambian la memoria”.

Aparece lo sensual mezclado con los miedos, cito: “”sueño bajo fondo tus piernas/ se vuelven vegetales en el sótano) un poema que conduce indefectiblemente a lo onírico, un sótano donde el ser llega a bucear lo más profundo de sí.

Roxana escribe en estos poemas sobre una enfermedad, dos viajes, recuerdos de su padre, tal vez un héroe de la patria, que no tuvo prensa, agrego yo.

Y aparece uno o varios versos que dicen “este lugar es así” y hay una mujer que es muchas mujeres y hay lenguas que se comercian, la hipocresía que se denuncia, dice “arriba te cambian la memoria/ cadenas de flores se regalan/ como buenas intenciones y mentiras”

Es un texto que no hace concesiones pero deja muchos interrogantes. Habrá que saber los que lo lean qué inquietudes se despiertan. Para mí es diferente a todo lo que actualmente se está escribiendo y contagia el hecho de “soltar más las palabras”.

Todo lo mejor para Roxana Palacios y “saquemos a mamá del cielo”. Con todo mi cariño.

“Usted es culpable, debe morir” de Juan José Reyes Cavalheiro y Ariel Poloni Dabalá.

Graciela Licciardi

Presentación del libro: “Usted es culpable, debe morir”de Juan José Reyes Cavalheiro y Ariel Poloni Dabalá

“Usted es culpable, debe morir” (silencio) este libro, ya desde el título nos estremece, el mismo no ha sido ingenuamente elegido por sus autores, los profesores Juan José Reyes Cavalheiro y Ariel Poloni Dabalá sino que ellos, con mucha suspicacia logran, ya desde el comienzo , generar una intriga y una puesta en marcha del relato de una serie de acontecimientos que indefectiblemente nos harán reflexionar.

Qué profundo ha sido el trabajo de investigación, de documentación y de compilación que se ha realizado en este libro!!!!! Todo está respaldado por documentación. Es un libro con innumerables fotos, ilustraciones, dibujos, cuidadosamente seleccionados!!!!!

Una documentación seriamente expuesta como la del Convenio Constituyente del banco Interamericano de Desarrollo, testimonios de escritores como Padrón Faure y Raúl Vallarino donde se ponen al descubierto los crímenes y atentados cuyo resultado causaron muchos heridos, muertos, discriminación, maltrato y persecución.

Max Teo, el narrador, tan inteligentemente elegido, dice en su Advertencia al comienzo del libro: Los profesores Reyes y Poloni han puesto un énfasis muy particular en que ellos asumen, personal y colectivamente, la responsabilidad total por todo lo que se transcribe aquí. No obstante, yo asumo mi responsabilidad por la selección y organización de los materiales.

El narrador nos va atrapando lentamente con la descripción de un caño de arma larga contra la cara, la casa llena de soldados, mamá Cota maestra, papá profesor y Joseíto y Julio Rafael (no era la Alemania nazi, era el Uruguay.

El libro tiene una parte llamada Introducción en la que nos lleva por la historia de las décadas del 40 y 50, de la guerra y la post guerra. De la guerra caliente y la guerra fría globalizada, las fuerzas republicanas, las falangistas, las dictaduras, la transición a la democracia, todo esto y mucho más en lo que no vamos a extendernos.

Este es un libro “especial”, diferente, ya que lejos de ser panfletario, tiene el inteligente propósito de llevarnos por diferentes momentos históricos desde los años 40 a la actualidad que nos hacen visualizar el mundo en el que siempre el hombre se ha tenido que defender a cañonazos, balazos y abriéndose paso a las mentiras, los engaños y discursos perversos.

La ciudad de Durazno es el corazón de este libro pero también reflejo del mundo. Testimonios desgarradores están volcados en el libro, como también son descriptas las bandas asesinas que desfilaron por la ciudad, el partido nacional enredado con el Ruralismo, el Fondo Monetario Internacional y la sumisión a él.

Este libro tiene memoria, la exalta y de ella aprendemos. Expresa el narrador sobre el Profesor reyes: “Aquel asalto al hogar esa noche dejó huellas en toda la familia. Para los niños se volvió un recuerdo vago…, no así para los padres. Cuando Negro despertó con el fusil en la cara, cuando aceptó que sólo podía mover los ojos, mientras soldados disponían de su esposa y de sus hijos, tomó una decisión que sólo se toma en momentos límites en que se comprende la realidad cotidiana en toda su dimensión, su perversión y dignidad. En pocos minutos se había hecho cargo de las dimensiones y los alcances del poder, detrás del gobierno. Cuando Cota despertó y vio el caño del arma comprendió las exigencias que la nueva realidad le traía como madre…que les traía a todas las madres.

La Parte I que se titula “Cambia el Uruguay” abarca desde 1961 a 1965 donde se desmiente la falsa paz que decían reinaba en Uruguay. Dice: “Ciertos estadistas de hoy no quieren recordar que antes de “los tupas” antes de “la Orga”, antes de “los dos demonios” (tupamaros y milicos, como quieren presentar la historia muchos políticos de ayer, el fascismo criollo ya había iniciado su guerra. Quieren olvidar esos años de 1960, 61, 62, borrarlas, porque muestran con total claridad que en realidad ha habido y hay un solo demonio: el fascismo, a veces sin careta, a veces con su careta democrática… ¿por qué los integrantes del gobierno del partido nacional de la época portaban metralletas?

El libro está impregnado de nostalgia, del recuerdo de compañeros, amigos y colegas que son nombrados, del río Yi como ese oasis en el desierto o la fuente de frescura de la Vida, y esa magia que expresan en el libro, así lo sentía el Profesor Poloni quien creía y estaba convencido que el hambre y la miseria podían ser erradicados de la faz de la tierra; la mención del hermoso Sorocabana, lugar de reunión que vio pasar infinidad de anécdotas.

Reflexiones como ésta enriquecen nuestro espíritu, leemos en el libro: “Explicar parece que tiene que ver fundamentalmente con nuestro lado lógico, causas y efectos y relaciones; mientras que comprender tiene que ver con aceptar que somos aquello que hemos vivido, integrar aciertos y errores en nuestro hoy, querernos como somos. Porque eso somos: lo que hemos vivido, lo que hemos hecho”.

También hay mucho manejo del humor o la ironía, encontramos frases como: “La democracia es el mundo de todos iguales aunque algunos más iguales que otros”, o “el pasado no fue mejor…pero sí diferente”.

Nos es relatado también los comienzos del Movimiento Nacional de Rocha entre sus integrantes de las 1ras horas están el Dr Gallinal y el Prof. Reyes , como así también la llegada del Prof. Poloni a Durazno y sus recuerdos del Instituto Cultural Anglo-Uruguayo del que manifiesta que ha sido fuente de emoción, de alegría, de agradecimiento, de solidaridad, enseñanza y fuente de vida.

Además muy tiernamente nos enteramos de la historia de Guiazul, que vivía en durazno y ejercía la dirección de una escuela en Parish a la que viajaba en tren, luego sus propios hijos llegarías a ser alumnos de su madre y hay un relato muy conmovedor sobre unos hermanitos que llegaban a la escuela uno de ellos con sus piecitos morados, acostumbrados a trabajar desde niños. Una verdadera estampa de “buena pobreza”.

La Parte II se titula Cambia Durazno 1966-1967 donde encontramos el análisis de los Profesores Reyes y Poloni en retrospectiva. El Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros ya estaba presente con su accionar en todo el país y era tema en las mesas del Sorocabana. El enfrentamiento por las diferencias de cómo llevar adelante la lucha ya estaba instalado en la izquierda uruguaya.

En esta parte se describe la instancia en que ante el fallecimiento de Ernesto Che Guevara se vota por si se le hacía un momento de silencio en homenaje y ante la negativa a partir de allí el Profesor Reyes se fue alejando del Movimiento Nacional de Rocha.

Encontramos la presentación del libro El Gato (un cuento de ario Arregui grabado en madera por Claudio Silveira Silva) en la 8va feria de Libros y Grabados por los editores Reyes y Poloni, todo un suceso!!!!

Algo sumamente importante de este gran libro (relato testimonial de tantos acontecimientos) es la creación del Cristo no crucificado, la vertical de la cruz es un árbol y la horizontal es otro, de madera de naranjo, cuya fuente de inspiración fue una foto del Che, asesinado en Bolivia. Un Cristo tallado por Claudio Silveira Silva, con los brazos al costado de su cuerpo, con manos grandes, como símbolo de los obreros explotados y hambreados en el mundo. El Cristo del siglo 21 o de todos los siglos venideros podríamos decir!!!!!

Son palabras del libro: Cuando llegamos a este mundo la urdimbre está armada y en ella tejemos nuestra trama, nuestra vida, con toma de decisiones, elecciones y valores…Y la vida nunca cesa

En la Parte III Cambia la gente…cambiamos nosotros, marca la perspectiva del tiempo y lo que con ello permite ver con mayor claridad los hechos que se fueron sucediendo.

Es un libro que tiene buena memoria, es digno de material de estudio. Nos da cuenta del accionar del movimiento de Liberación Nacional Tupamaros y de cómo este movimiento ponía al descubierto cada vez más los robos de los poderosos y de los que gobernaban al margen de la Constitución, aclara la perspectiva infame de los asesinatos y militarización de la banca privada que llegó a prohibir a la prensa el empleo, el abuso de la fuerza, la prepotencia, la soberbia. Nos relata sobre la contratación de profesores de tortura de la Central de Inteligencia Americana y la creación de los Escuadrones de la muerte y de la aparición sin tapujos de la Juventud Uruguaya de Pie, con su retórica y sus prácticas anticomunistas y el fascismo sin careta.

Miren lo que son las coincidencias que en el libro figura la transcripción de un escrito donde nos enteramos de los desórdenes de la época donde el prof. Reyes fue detenido e incomunicado y luego procesado por imputación del delito de “lesiones” hacia el Prof Montero López, partidario del pachecato, en que varios funcionarios proporcionaron elementos que permitieron desmentir dichas acusaciones, yo soy Graciela Licciardi y precisamente uno de esos funcionarios era Nelson Licciardi. Qué cosa,no?

Sobre el final de esta tercera parte leemos cómo en Diciembre de 1970 el Mov. Liberación nacional Tupamaros reconoce al Frente Amplio y decide brindarle su apoyo.

Transcribo palabras del Prof. Poloni: “Agradezco a la vida, al tiempo, a los hechos que están por encima de nuestra voluntad y que se van dando en el transcurrir del tiempo, que son los que definen el curso de la historia de la Humanidad…los hechos que tejen la urdimbre, conocida y desconocida, por encima de mi voluntad personal…agradezco la posibilidad que me ha dado de llegar a reír con el recuerdo aún de hechos que afean la vida, la ensucian, la menosprecian, la humillan”. Por supuesto debemos mencionar que el Profesor Poloni estuvo en el campo de concentración ubicado en Libertad donde bajó más de 20 kilos, fue víctima de torturas pero que de todos modos en el libro lo relata como algo ya perdonado.

La creación del Frente Amplio marcó un mojón en las luchas populares del Uruguay. Diversas manifestaciones del profesor Reyes son mostradas en el libro, en el diario Popular, por ejemplo, o el diario Ahora, donde enfrentaba duramente a aquellos que provocaban llagas a la gente trabajadora, creando conciencia y afirmando que el militante frentista debía ser de entrega desinteresada, amplia, unitaria, alejada de todo sectarismo, teniendo como objetivo la unidad del pueblo para la liberación nacional.

Cuando hicieron prisionero al Profesor Reyes y lo llevaron al cuartel del ejército había sufrido un infarto 2 meses antes y tomaba medicación por tal motivo; 30 años después él mismo relata que siendo sometido varias veces a interrogatorios, la medicación se estaba acabando, con los ojos tapados, esposado…él manifiesta estas líneas…”no sé cómo transmitir esa percepción de la vida que se tiene cuando uno siente que la vida se le va, cuando uno sólo puede mirar recuerdos y sueños porque una venda impide ver alrededor. La realidad deja de ser lógica…” Y entonces ahora, queridos presentes la anécdota infame que le dio título a este libro:

El Dr Navarro quien estaba en conocimiento de la falta de medicación entró a la pieza donde estaba el Prof. Reyes, le ordenó que se sacara la venda de los ojos, lo miró fijo, no lo dejó hablar, se le acercó y afirmó: “Usted es culpable, merece morir”. Lo dijo sin apuro, sereno y se fue. Pero el destino fue favorable e hizo que un tiempo después pudiera quedar libre y entre el colchón que le pertenecía logró esconder las esposas y la venda que lo habían acompañado durante el tiempo en cautiverio.

También hay relatos que causan cierta gracia como el día en que el profesor Reyes visita al Profesor Poloni instalado en el campo de concentración de Libertad y este último le pregunta qué hacía allí el Negro (como lo han llamado siempre al Prof Reyes) en un día como ese, es que el Prof Reyes no sabía que acababa de producirse un golpe de Estado.

Hace más de 36 años de la disolución del parlamento…el profesor Poloni en vez de nombrar a la conciencia, habla de “esa desaparecida”.

En la ante última parte el Pre-Epílogo Max nos narra sobre el exilio del Profesor reyes, sobre las torturas que ambos profesores han tenido que sufrir y sobre la ironía y la gracia que a ambos les causaba el texto sobre la resolución del Consejo de Enseñanza que como estaba redactado permitía una vigencia extendida hasta la actualidad.

Transcribe fragmentos de personas entrañables como el prof Scaffo, humanista que acaso no llegó nunca a apreciar del todo la mezquindad y la bajeza humanas. Y del escritor Luis Igarzábal que le dice al prof Reyes: “Vos metele pa adelante dándole vida a la vida. Nos hacés falta”.

Uno de aquellos dos niños que habían sido despertados cuando los soldados del 2 de Fierro irrumpieron en su casa, Joseíto, con el devenir de la vida hoy es el Dr Juan José Reyes, economista, profesor en Facultad, periodista.

Sobre el final del Pre-Epílogo leemos: Los tupamaros, la orga, los que nos sentimos unidos en un sueño de libertad y comida para todos, de igualdad y abrigo para todos y peleamos para conseguirlo, surgimos de la nada…de arroceros del este…de peludos del norte….de trabajadores de los frigoríficos…de las chacras…de estudiantes…de obreros…de profesionales…de los pobres…de gentes de pueblo..de la gente que no es nada….

Y para terminar…en el Epílogo

Lo importante de todo es que este es un libro lleno de amor, con fotos que encierran entrañables recuerdos y otros no tan gratos, caricaturas de personajes memorables hechas con todo respeto, documentación fehaciente y transparente y sobre todo muchísimas fotos de amigos, reuniones, lugares emblemáticos, postales realizadas por artistas y profesores de dibujos, prisioneros en el campo de concentración de Libertad, de las esposas, la venda y el 88, el número de prisionero del Prof. Reyes en el cuartel del ejército Pablo Galarza de Durazno, del Cristo tallado en madera de naranjo, la foto de la pintura de El Che realizada por el prof. Reyes.

En fin un libro para disfrutarlo, para concientizarnos, para saber la verdad que ya no puede ni debe ocultarse, para aprender a ser mejores cada día, sin rencores pero sin olvido.

En la última parte, el Epílogo, hay tantas sabias reflexiones que sólo mencionaré algunas, y que son el colorario de tanta riqueza volcada a lo largo de las páginas de “Usted es culpable, merece morir”.

El Prof. Reyes afirma: “Al que sí rechazo visceralmente es a aquel que no se arrepiente de palabra pero sí de hecho, quien actúa de modo que su proceder muestra su arrepentimiento total….Quien hoy sienta que el Movimiento Liberación Nacional Tupamaros fue un error, quien sienta que la política de la clandestinidad fue un error, que la lucha armada fue un error y que su participación personal también lo fue, que lo diga, y con toda sencillez: fue un error. Nosotros nos llamamos muy felices por haber sobrevivido a la barbarie, con algunos machucones que no terminan nunca de sanar, es cierto, pero haber sobrevivido enteros, cuerdos, lo que no es poca cosa en esta sociedad tan irracional en que vivimos, de ayer, de hoy y de mañana, según lo que se avizora desde el presente, sociedad en la que viajamos mientras hacemos equilibrio sobre la cuerda floja que separa la realidad de la ficción”

“¿Alguien puede creer que los que rinden homenaje a los torturadores, a los dictadores y colaboradores de la dictadura, llamándolos defensores de la democracia, me ayude a olvidar trece años de vida, desde los 37 a los 49 años, a olvidar que viví en un cubo de cemento de casi dos por dos, con una puerta de hierro con un visor por el cual cualquier ciudadano uruguayo transformado en milico podía mirar y ver si estaba durmiendo, en las horas en que había orden de dormir; sentado, en las horas que había orden de estar sentados; comiendo, en las horas que había orden de estar comiendo…alguien puede creer que eso pueda olvidarse?”

“Nosotros a reír, a carcajadas, a disfrutar, a gozar las maravillas de la vida, porque la vida viene en paquete, llanto y risa, rechazo y atracción, dolor y placer…del cariño y la caricia y las enseñanzas de los padres, placer de los enojos y la risa con los hermanos, placer de crecer, del estudio y del trabajo, placer con la mujer, por los hijos, por los nietos y de esa magia de la vida al pasar, placer del recuerdo y del olvido, de la poesía y la música, de la primavera y el renacer, del verano y la recolección del fruto maduro…placer de la confianza, eso que ellos no conocen ni disfrutan”

El Prof. Poloni habla de su padre, recuerda algunas de las charlas con él cuando el viejo (como él lo llama) lo visitara en el campo de concentración de Libertad en las que hablaban de diablos y ángeles, íncubos y hécubos, demonios y arcángeles. Pero en esto no me voy a extender, sólo diré que el profesor Poloni en unas líneas rinde tributo a su padre que tantas buenas enseñanzas le dejó y ustedes podrán leer y seguro les causará mucha emoción.

Y el libro se va cerrando con estas palabras: “Derroteros diferentes no significa que, cada tanto, no puedan anclar en el mismo puerto para una buena parrilla y una copa de buen vino tinto. El Profesor Reyes y el Profesor Poloni son uruguayos, tan uruguayos como el que más. El asado lo hace Reyes, Poloni es malo hasta para hacer el fuego. Pero dice que él se hace cargo de la botella…y se conforman con un vino mendocino como si fuera un Tachella, aquel de los viñedos que anunciaban que Durazno estaba cerca al volver al pago por la carretera, o un Faraut del Carmen, aquel viejo Faraut, el vasco francés…”

Pasó el tiempo, las convicciones no pasaron!!!! Este es un libro que recomiendo por la excelencia humana con la que está escrito, por la calidez, la comprensión y análisis de los hechos, por el testimonio tan importante de seres que lucharon con todas sus fuerzas para salir adelante frente a la adversidad, porque no le dieron lugar al rencor ni al odio sino al recuerdo, que sigue vigente como enseñanza de vida para todos nosotros.

“El regreso del Joven Príncipe” de Alejandro Roemmers.

“El regreso del Joven Príncipe” de Alejandro Roemmers, una escritura donde impera la Resiliencia

El término Resiliencia es la resistencia que oponen los cuerpos, especialmente los metales, a la ruptura por choque o percusión, luego se empezó a aplicar como “ una esperanza realista” y empezó a utilizarse en Medicina, Educación, Pedagogía, Sociología y Trabajo Social.

El origen etimológico del término deviene del latín “Resiliere”, que quiere decir “rebotar”, en este caso es la capacidad de la gente, de los pueblos, de rebotar y salir hacia delante en forma positiva a pesar de esas circunstancias que “lo tiran hacia abajo”.

Si consideramos a la Resiliencia un proceso dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en un contexto de gran adversidad podemos decir: ¿acaso frente a los cuestionamientos adversos que se nos han presentado en la vida, la escritura no ha servido como un acto altamente positivo para que, en la catarsis efectuada, todos aquellos que lo ponemos en acto, nos hayamos podido despegar de todo lo negativo que hubiera sido de no depositar en ella toda esa adversidad y se haya trocado finalmente en algo positivo?

Boris Cyrulnik de Francia, habla de la maravillosa desgracia.

Toda esta larga introducción es a fin de aplicarla en la dinámica escritural de la novela “El regreso del joven príncipe” de Alejandro Roemmers.

En este contexto me permito aseverar que “el viajante” es un “resiliente de la vida”, su alter ego es aquel que se plantea sobre la adversidad en forma continua.

Las diferentes ocasiones y acciones culminantes de la historia que se va desarrollando en un marco de reflexión, llevan al lector a pensar que la existencia del ser humano es un constante camino en el que los contratiempos que se van presentando son enfrentados con total positivismo.

Hay momentos epifánicos donde el Joven Príncipe y el viajante protagonizan escenas de una estado supremo que los convierte en ejemplo de “resiliencia”.

Es interesante observar cómo la mimetización de los caracteres de ambos se convierte en un aliado incondicional para el triunfo.

El “acto resiliente” impera en los sentidos del joven Príncipe que ante las preguntas que formula constantemente al viajero va descubriendo cómo enfrentar ese mundo aparentemente desconocido, con una familiaridad que pronto va adquiriendo, como si fueran sentimientos preexistentes que denotan una anterioridad, sin lugar a dudas.

La resiliencia es un estado del alma, una postura frente a la vida, el sentido absoluto de superación frente a un mundo hostil, egoísta, indiferente, lleno de crueldad y de una completa ajenidad.

En “El regreso del joven Príncipe” , Alejandro Roemmers propone una marcada acentuación de la “resiliencia”puesta de manifiesto en la pugna por mejorar la visión del mundo en contraposición con la negatividad de algunas circunstancias reinantes, exalta la sapiencia en las determinaciones y o “sentencias” que emanan de esa apuesta a una vida mejor, enriquecida por la interioridad.

Un libro para deleitarse por el llamado a conciencia que conlleva y que a todo ser humano conmueve y es la de“Tratar de ser cada vez más feliz” y rechazar o “rebotar” todo lo malo que esté contenido en la adversidad.

“AVEPOESIA” de María Paula Monez Ruiz.

Graciela Licciardi

Este poemario que hoy tengo el honor de presentar nos lleva de paseo hacia una vida espiritual que nos conduce, a los lectores, a lugares de alta identificación, consustanciándonos, sobre todo, a los que escribimos poesía. Es un libro escrito con el compromiso interno y a la vez la expresión de estados potenciales que conlleva la bella misión escritural.

El título me sugiere libertad, más allá de lo que escribiera Graciela Maturo sobre el significado del saludo Ave: salve, lo interpreto además como “Poesía en vuelo” y este pensamiento me disparó otros conceptos que iré contándoles.

María Paula ha agrupado en 5 partes los poemas y ellas son:

 

  1. HAMBRIENTA, DESNUDA, DESCALZA
  2. AL ACECHO DE TU LUZ
  3. HOMENAJE A ROSA MARÍA SOBRÓN
  4. OJOS MÚSICOS
  5. ACROBACIAS DEL SILENCIO.

 

La Primera Parte: HAMBRIENTA, DESNUDA, DESCALZA a decir de sus propios versos que citaré comienza con una pequeña carta al lector donde manifiesta: “Este poemario comienza sus pasos como la vida misma. Tambaleamos, caemos, nos levantamos, caminamos, volamos, morimos, nos nacemos.Madre poesía iluminas ascenso descenso, solfeo itinerante de la cruz humana. Y eres ave y eres plegaria. Avepoesía. Amo tu vuelo”.

Para María Paula la Luz es poesía, nos regala una estrella que tiembla, detrás de las palabras pero también hay una paloma niña que descifró el mandato casi bíblico, casi mágico “elévate y anda”.

La autora se complace en jugar con las palabras, no exentas sin embargo de esa dubitativa certeza en las mismas y el clima creado a tal fin, cito: “Veo una ventana asomada a una niña y una niña asomada a una ventana” o “Juncos caídos como astillas, astillas como juncos. En el poema YO SÍ, YO NO lo observamos más claramente:

Esta hamaca de madera que me mece / dice libremente:/ / Sí Sí/ Sí Sí./ Y los pasos de este cuerpo que me pertenece/ dicen dubitativamente:/ No Sí/ Sí No.

Voy y vengo, vengo y voy / como meciéndome, desde el abismo al celeste / como diciéndome: / Yo Sí / Yo No. / Aliada y sabia brújula, el alma con su cárcel.

María Paula nos describe a la niña que todos fuimos alguna vez, los temores, las incertidumbres, cito: “La niña y yo tememos que el miedo crezca si se nos moja el silencio. / La niña no ríe. La niña no llora. Su boca cerrada, sus ojos empañados, fijos, fríos. / Y yo aquí, balbuceando palabras de agua.

Sin embargo luego surge lo inaudito, leemos en el poema LA MAGIA DEL MIEDO: Corazón de papel, vuelas / en forma de poema vivo / libre auténtico. Y en otro “Nadie divisará en el aire las huellas de su vuelo./ / pero alguien, desde aquí / escribirá que la ha visto en silencio

Entonces la poeta luego toma la poesía como el elemento de vida primordial, honra a la poesía desde su misma génesis, dice en unos versos: “ Seguramente

ellas, las musas luminosas / ellos los duendes de mi centro / para volver a mí, esperen que yo escriba / que sin ellas, que sin ellos, este lugar me asfixia/ y me marchito /que los sueños no se sientan / que mi silla me congela y me lastima / que con ellas, que con ellos, aquel rincón destruido / quiere renacer aquí, y que yo le diga: ¡entra! / Y que entrando en mí, como ayer / él me diga: ¡bienvenida! / Musas, duendes, poesía / ¡Que así sea!

A lo largo de todo el poemario la naturaleza está presente, en las montañas, en el álamo plateado, el lago, el abrazo de un gorrión, la luna repetidas veces, el viento y múltiples elementos más.

Algo notable en esta escritura es la fuerte presencia de la sinestesia, la aparición de olores, sabores mezclados con los versos poéticos, por ejemplo: en Licor de poesía : Sólo resta una botella blanca de licor de luna negra. / Siendo la última, decido beberla, pero…/ me bebe ella y a ella se la beben/ . En POSTRE DE AVIÓN

Copos de azúcar, claras a nieve / suspendidos / sobre el praliné urbano./ En lo más alto, / ojos soñolientos lamen / el deseado descanso / con sabor a mouse de cielo. o menciona “un vasito de lo bueno” o “una porción de eternidad” o dice “Respiran ámbar memoria de vainillas”. También hay un poema que se titula SABOR DE VIDA A PUNTO dice: Pequeñas partículas de ingredientes dulces y / salados, adheridos al papel, dan testimonio de haber/ sido convocados varias veces, por la mano que revuelve las hojas amarillentas y saborizadas. / De modo que la memoria del tacto, en aquellos / instantes se sintió nuevamente incorporada… / chocolate, azúcar, harina, sal.

María Paula reafirma en forma constante el paso del tiempo, el acudir a la memoria, el mirarse dentro de sí misma: “El viento será un duende que soplará pinceles invisibles plateando la memoria…..”Recibo, en este instante la visita de mí misma. (mirándose al espejo)

El uso del oxímoron es visible: “De modo que mi mente tuvo que hacer nido / en lo alto de aquí abajo y entibiar la idea del descanso sin miedo” o “tengo un frío abrigado” En el poema “Confesiones de una sombrilla realiza un interesante juego de palabras.

En la Parte II “Al acecho de la luz” en los poemas dedicados a su Hermano Eduardo María Paula nos adentra en sentimientos entrañables que nos conmueven: Y aunque todo ahora delate/ que te has llevado una parte de mis pasos con su vida / voy a confesarte que te distraje / y jugamos a esconder los miedos detrás de cualquier tarde, detrás de cualquier árbol.

Deseo destacar además la presencia notable del azul en el poemario: catarro azul / un licor azul / un artesano azul / el escribano azul / duendecillos azules/ autito azul azules tus ojos elevan…. Tengo una estrella gris, unos ojos sin tu azul / , salpicará las gotas de aquel azul, tu luz

En la parte III Homenaje a Rosa María Sobrón, María Paula despliega todo su amor, cariño y respeto hacia esta escritora que se ha adelantado al cielo y la cual le ha inspirado en su homenaje hasta la inclusión de una carta a la ausente que guardará en un libro en el que encuentra un mensaje para la que escribe: “No dejes la poesía” y creo que ninguno de nosotros la dejaremos nunca.

En la IV parte Ojos músicos nos impacta la ternura y el agradecimiento a la vida de la autora por tener a sus nietos Juan Ignacio y Luciano a los que dedica varios poemas y donde incluye el desarrollo de mini narraciones infantiles. EL VIENTO, El caminito de sol, La hormiguita y el árbol.

En la V y última parte ACROBACIAS DEL SILENCIO María Paula vuelve a describir el profundo sentimiento existencial donde aparece una especie de receta sorprendente en un poema dedicado a su madre INDICACIONES por la mañana en ayunas, y por la noche antes de dormir,/una medida de lágrimas vencidas. Durante el día, tu impermeable de albores, para que granizos de sol /no bombardeen mis ojos, aún sin vencimiento..

Y por último en el poemario se hace manifiesta la circularidad como lo dice el poema anteúltimo ARTE POÉTICA Descubrirte… creando. Crearte… / desnudándote / Sentir desde la nada, la vida / y comenzar el camino desde cero, sin cuerpo.

Avepoesía es un libro que nos hace reflexionar sobre la vida, la muerte, los seres queridos y sobre la poesía y todo lo a través de ella puede expresarse y como dice la autora: Durante ese tiempo de amparo y especial escritura las piedras me contaron duros secretos acerca del frágil papel de estar viva.

Le damos la bienvenida a este poemario en el GRUPO A.L.E.G.R.I.A y felicitamos a María Paula por su gran sensibilidad.

“Dicho limitado” de Françoise Laly.

Graciela Licciardi

Prólogo: ¿Cómo logra seducirnos Françoise Laly con su libro “Dicho limitado”?

Ante todo quiero manifestar mi gran satisfacción por haber podido tener en mis manos este libro de poemas que me ha cautivado y del cual he podido recoger algunos conceptos que el análisis del mismo me ha despertado.

Ya desde el título la autora nos anuncia que siempre, en todo discurso hay una fragmentación, ya que nos habla de un “Dicho limitado”, es decir que el discurso siempre tiene un acotamiento, a pesar de los “Mil blancos que conforman mi escenario” como escribe Françoise Laly en su primer poema en el que no falta el secreto, los ojos mágicos en los que se produce una transmutación de azules a verdes y nos enmarca los placeres, que jamás son los mismos, haciendo alusión a que nada es irrepetible.

Deseo destacar la adjetivación inusual que emplea Françoise y en sus diversos poemas, los cuales me gustaría describir de cada uno lo que mi percepción me ha dictado, le imprime una impronta de “paraíso perdido” como si la existencia, a pesar de todo lo vivido, se vea teñida siempre: Lo podemos apreciar a través de algunas palabras que repite a lo largo de todo el poemario: nos habla de esperas, de cabelleras, de niebla, del universo, el mundo y el mapamundi, de diversas barcas, del vidrio, de serpientes y sobre todo, del color blanco y más aún del negro. ¿Será por eso que Françoise Laly logra seducirnos, es esa dicotomía la que nos identifica?.

En “Paréntesis”, no sabemos si en la vida o en la escritura cita a una “deidad perdida”, (el hombre o la mujer se siente pequeño ante Dios), se pone “más cómoda a perder todo” y lo concluye con un oxímoron: “labios azucarados en forma de cicatriz” (algo dulce o placentero en contraposición con lo que se supone que donde hay una cicatriz antes hubo una herida).

“Café solo” es el poema de la inspiración donde hay un papel blanco esperando a llenarse; el pintor frente a lo que posiblemente creará o la escritora que tiene las palabras en sus manos, no sin recalcar en él que son múltiples las identidades que facilitan el arte y cuando el trabajo sale deja de tener nombre propio porque “olvida pedir su nombre”.

El ojo mira con su pupila estrecha, la boca espera una explosión, la pequeña muerte, el orgasmo, en que luego la flor se vuelve roja, envejece y luego llega el placer, están reflejados en el poema “Reir y sonreir” cargado de una sensualidad que atraviesa todo el libro.

“Noche de verano” reafirma esa especie de encantamiento que la autora ejerce sobre el lector, es “una noche sobre tacos altos”, la luna reluciendo en parte de los rostros que se van apagando con el anochecer y lo exacerba en esa “pequeña lengua” donde todo se olvida, hasta la existencia.

Un multiplicidad de sentidos se despliega en “Corro”; la autora expresa “mil lunas bajo los párpados”. Lo refractario del espejo, el juego de las miradas, el reto de “no dar la espalda al amor”, dan cuenta de que es posible reanudar, contra todo pensamiento adverso, el juego de los sentimientos donde se pone toda la “sangre”.

Alguien anónimo acuna a la protagonista de estos poemas, ese hombre sin cara, desconocido, busca unir las manos de él con las de ellas, en la niebla, (unión de almas), este poema “Aquel, me pregunto: ¿podría ser una alusión a los difuntos o desaparecidos?.

Tanto en “Pañuelo cubriendo tus rodillas” como en “la que no quiere callarse” emerge el símbolo del pudor: una sábana que descubre lo obsceno de la madrugada, donde se sublima el amor, que lo hace inmortal, en los placeres y pasiones; sin embargo hay evasivas, destiempos; por momentos es un “amor sin tormento”, “labios que se aprestan a confundirse en besos que le ganan al tiempo” y en otras ocasiones, es el amor que se quiere esfumar.

Esa mujer que es una “vagabunda”, mira, sorprende y desafía a todos ante la constancia de su miedo; denuncia su ser, su identidad, se llama como es y como quiere llamarse, y cuando escribe “Pasan”, ¿qué es lo que pasan?, ¿los momentos de amor?, ¿esas barcas de espuma inmóviles en la arena?. “La playa enamorada por la marea de tu vientre”, dice la autora, con un efecto incantatorio, pero luego lo desciende a “miradas desolladas, al tedio, a los cuerpos y pelos que se desenredan y se trituran los granos de vida y todo pasa”.

Françoise Laly nos trae el sentimiento de orfandad en “En tus manos únicas”; las manos del amante la lleva a tierras de dulzura en las que se asila, apenas se sobrevive, sin pena, sin embargo y el paso de los cuerpos que se dispersan contra el viento para siempre, dejan una huella que no se altera con el crepúsculo.

En “Verano” la sensualidad y el erotismo se manifiestan nuevamente; la sugerencia juega un papel subyacente; la autora describe un paseo por el cuerpo, olores, sal entre los muslos, las sábanas calientes, la desnudez, las ramas agitadas en trazos de carne y es un momento en que el amor se vive solo desde el cuerpo, hay un “pasatiempo de piedra”, la descripción de lo superficial; es pétreo, efímero, hierve la sangre otra vez, hay otro encuentro pero el “arrancamiento es irreparable”, ya se ha muerto otra vez”.

Tanto en “Ebrio” como en “ No reconozco” se produce un salto al vacío, los versos nos conducen a un estado de desolación; el cuerpo no es reconocido, la bruma atraviesa los miedos, sin artificios, el ser se desgarra, se apaga, el ser está ebrio de adentro y de afuera, están todos los venenos de muerte, se habla de polvo, de lodo, de peces náufragos, de un mundo que se calla y hay una mano tórrida que acecha.

Françoise Laly trabaja en forma constante el desasosiego, hay un ser que se ovilla en la sombra como queriendo no salir a la luz, está escondido y hay serpientes en los dedos; está descripto el rechazo, el querer desalojar a alguien para siempre, que muy bien puede ser su alter ego, “la sonrisa negra que prende su alma”.

La descripción de elementos repulsivos: insectos evanescentes, alcantarillas, un ataúd de dedos de jade, llaman al desencanto; la demencia varonil está presente y simbolizada en ese “órgano único” en que mueren algunos orgasmos; hay “sueños de hierro”, palabras que son lanzas y al mejor estilo de Bécquer la autora cita: “funesta vajilla de deseos estallados” y una sábana es una “bofetada”, para simbolizar el escarnio y la humillación.

La búsqueda del amor en un 1º de enero que la autora trabaja en el poema “Salía de un hotel” denota el extravío existencial y la disposición a encontrarlo esgrimiendo las armas para ello: el sombrero, las botas, los ojos de gata, solo con el deseo de “amarse un poco más, con más amor”.

En los dos últimos poemas Françoise Laly cierra su periplo por la vida enunciada a lo largo del poemario con la expresión de “no tener miedo a pesar de las tinieblas” y cuando nos dice “un teclado de sonrisas del alba” coloca la cuota de esperanza y madurez del personaje que escribe y nos hace un llamado a “compartir palabras que ya no existan”, aunque sea “bajo el ojo dudoso del futuro”.

En fin, recomiendo este libro “Dicho limitado”, para aquellos que gusten de la buena lectura, profunda, existencial y apreciablemente notable; entonces sepamos que la autora nos invita a tratar de “inventar el amor, hora por hora, en el movimiento de nuestros dedos”.

“PACHU ¿Puede el amor cambiar lo incambiable?” de Gabriel D’Elia.

Graciela Licciardi (2011)

Prólogo de: “PACHU” ¿Puede el amor cambiar lo incambiable? de Gabriel D’Elia

Conozco a Gabriel D´Elia prácticamente desde que nació, pero no crean que tengo tantos años, él tampoco, y hoy cuento con la dicha y el placer de ser la persona que quiere prologar esta novela: “Pachu, puede el amor cambiar lo incambiable?”, que ustedes, nuevos lectores de algo escrito por este autor, que ha puesto toda la garra para poder hacerlo, apreciarán desde distintos puntos de vista. Yo les voy a dar el mío, desde el lugar de la literatura; lugar que ocupo desde hace algún tiempo y espero que les sea interesante.

Ya en el título D´Elia instaura un interrogante, el cual nos pone en estado de alerta desde el comienzo; se trata nada menos que de una pregunta acerca del amor, tema tan transitado en todas las corrientes artísticas. Habrá qué ver cómo el autor aborda esta temática; como primero, denota que hay algo que cambiar, que “aparentemente” parece ser “incambiable” pero sabemos qué filosóficamente ya Einstein dijo: “que para efectuar un cambio no debemos seguir haciendo siempre lo mismo” . Además todo sujeto es pasible de cambios y veremos que en el personaje de Pachu, la férrea voluntad y una paciencia infinita, son los pilares con los que se moverá a través de todas sus acciones.

Es notable cómo se va descubriendo la existencia del amor, ya que el mismo es un sentimiento que surge en el momento más inesperado y esto D´Elia lo maneja con maestría en esta novela.

En estos quince capítulos he podido observar que, a pesar de la fluidez de la narración de los hechos, hay un gran detenimiento en cada instante recreado por el autor. El tiempo es un elemento contundente que actúa como medio inflexible para condicionar al lector a seguir leyendo. Ésta podría decir, es una de las cualidades preponderantes del texto, ya que insta constantemente a despertar curiosidad en lo que está “ por-venir”.

Los personajes principales: Romi y Pachu van despertando en el lector sentimientos encontrados; por un lado Gabriel D´Elia nos acerca a ese ser entrañable, Pachu, que es su alter ego y que va sufriendo transmutaciones a lo largo de la historia; a pesar de su primera face de postura egocéntrica y conquistadora, tocando en el orden de lo obsesivo-compulsivo, denota, sin embargo, una vacuidad en lo que ha estado viviendo el personaje y no escatima la descripción de lugares de la infancia o de la juventud de los que ha querido “salirse” para surgir exitosamente en la vida. Además el mismo personaje reconoce sus fracasos y lentamente nos va introduciendo a su mundo interior donde no faltan el sarcasmo, la ironía y el humor en lo narrado. Así D´Elia nos va haciendo descubrir a un ser que, a pesar de recalcar todo el tiempo que “todo lo puede soportar”, es, sin embargo, vulnerable a las emociones humanas, lo cual nos hace encariñar con Pachu, ese ser que lucha siempre, a cada instante, sin perder nunca la esperanza.

También Romi Locañe es un personaje antagónico: no sabe muy bien qué hacer con su existencia; a lo largo de la narración la veremos fluctuar entre diferentes estados de ánimo, con una historia pesada y de conflictos que determinan las causas de esa “aparente” frialdad, que es su mecanismo de defensa que se crea ella misma y también se habla de autodestrucción, lo cual es un tema pasible de un profundo análisis.

D´Elia maneja con destreza los personajes secundarios, los amigos: Fede, Eze, Vale, Pablo,Elien, los vecinos, también juegan un papel importante, ya que ellos son los conductores de una vida que Pachu y Romi manejan pero de la que, en determinado momento, necesitan descansar o apartarse.

Además están los enemigos de Pachu: Diego y Pablo y las enemigas de Romi: Cin, la Ucra, y Yaqui, entre otras rubias más que van apareciendo como detonantes a lo largo de la novela y que crean la suficiente tensión para mantenernos en vilo.

El lenguaje popular que es utilizado, con códigos usados socialmente por los jóvenes, produce un acercamiento mayor a un rango de edad determinada y aquellos que ya hemos pasado ese rango, deberíamos tener una mente abierta y no “pacata y arcaica” para poder apreciar, en su justa medida, la elección de dicho lenguaje y en su expresión no tomarla como burda sino en forma francamente libre y desprejuiciada, lo cual hace a la novela más fresca y fluida.

El sentido de la amistad es reivindicado por el autor de esta novela, como así también los valores sociales y éticos, a través de diferentes reflexiones que aparecen en la narración y que no voy a mencionar para que el lector las descubra y medite sobre ellas.

La relación simbiótica que se produce entre Pachu y Romi es una clara manifestación de lo que a todo ser humano le ocurre: los sentimientos de amor, odio, bronca, desasosiego, impotencia, paciencia, aceptación, espera, incomprensión, placer, miedo y tantos otros, que el autor imprime en el accionar de los personajes y con los cuales cualquier lector sufrirá indefectiblemente una identificación, lo cual es un logro por parte de D´Elia.

Los innumerables diálogos perfilan la historia hacia una dicotomía en la que todos se ven inmersos y en la que se va desarrollando el ambiente de inestabilidad emocional en el que se mueven los personajes principales.

D´Elia nos sumerge con inteligencia en este terreno en que prepara al lector para hacerlo sentir impotente y con ello crea la incertidumbre necesaria para que se produzca la intriga de seguir leyendo.

Podría continuar con el análisis escritural de la novela pero entiendo que lo más importante es que sea leída y degustada “a piaccere” de cada uno.

Al final de estos primeros quince capítulos los personajes principales todavía no han definido totalmente su lugar en estado de conciencia determinada. Habrá que esperar a que Gabriel D´Elia nos siga entregando lo que ya, probablemente, haya escrito y lo dé a conocer. Veamos su propuesta y sumémonos a ella.

Desde mi lugar como escritora auguro gran éxito en este emprendimiento e insto a los lectores a contribuir para que eso se realice.

Gracias Gabriel D´Elia (yo lo escribo bien) por haberme elegido tu madrina para esta notable novela.

 

MADRINA DE LA NOVELA DE GABRIEL D´ELIA – “PACHU ¿EL AMOR PUEDE CAMBIAR LO INCAMBIABLE?” SE SOLIDARIZA CON LA PROPUESTA

http://www.pachulete.com.ar/ (descarga gratuita)

El Diario de Rosalind Schieferstein” de Cristina Pizarro.

Graciela Licciardi, Septiembre de 2010

¿A quién desnuda el Diario de Rosalind Schieferstein de Cristina Pizarro?

He leído la obra poética completa de Cristina Pizarro constituída por: “Poemas de agua y fuego”, “La voz viene de lejos”, “Lirios prohibidos”, “Jacarandáes en celo”, “Confesiones de Gertrudis Glauben” y he analizado uno de los ejes temáticos que atraviesa su escritura, me refiero a la presencia del cuerpo y este libro que hoy tengo el agrado de presentar aquí: Diario de Rosalind Schieferstein, también lleva esa impronta.

En la escritura de cada personaje de su invención de Cristina Pizarro nada ocurre porque sí, tal vez no provocado en su totalidad y conscientemente sino muchas veces descubierto a través de lo onírico o en la simplicidad de lo intuitivo.

El libro está dedicado a Osiris y dice la autora: “personaje nacido de mis ensueños y que me brindó la dicha de alcanzar una nueva vida” y más abajo afirma Rosalind: “como la semilla morirás para renacer en forma de espiga” que son parte de los versos del poema “Para Osiris Brombeerstranch”.

La fuerte percepción de lo soñado desemboca en la memoria y la autora lo convierte en poesía. Cristina Pizarro en el prefacio, dirigiéndose al lector, escribe: “quien se limite a buscar la anécdota, no la hallará, pero tampoco encontrará el sentido quien ignore (desconozca) la importancia del pensamiento simbólico y mítico”.

Rosalind nos conduce a través de su Diario hacia un Muro y Laberinto, como se titula la primera parte, y una vez más al leer lo que ha escrito la autora nos sentimos envueltos en una seducción poco usual; el deseo por alcanzar el amor es un acto de lucha, de convencimiento, de tenacidad, de esperanza, de vehemencia, que lleva a Rosalind a atravesar todos los escollos para llegar al final del laberinto donde quiere alcanzar la dicha.

Así Cristina Pizarro demuestra una vez más, a través de su escritura, ese anhelo incesante de un ser renovado que necesita la experimentación del amor para concretar sus sueños. Rosalind se va construyendo dentro de un ambiente de ensoñación cuyas vivencias van siendo impresas a lo largo de este Diario que desnuda su alma. La Licenciada Berta Richter lo denomina “Diario Lírico”, donde la excelsa búsqueda de la belleza y la intimidad en que nos sumerge Rosalind, nos hace evocar sentimientos por todos transitados, como el amor, el deseo, los recuerdos de la niñez y la adolescencia y las eternas interrogaciones acerca de la vida y la muerte, constituyéndonos, a los lectores, en testigos y cómplices de sus manifestaciones.

Rosalind, a lo largo de todo el Diario, sufre constantes mutaciones: es Perséfone, Eurídice, Isis. El primer poema “Yo soy” lleva un acápite de Eurídice “no sé, no consigo recordar…tendré que aprender de nuevo el dolor…¿cuánto tiempo estuve muerta?” y en alguno de sus versos nos dice “mi mente arrolla incansable el mundo sensible/ se arrastra en la lengua/ saborea el néctar”. Rosalind es la que camina sobre el fuego, la que se prosterna al borde de la fuente, la que se asombra ante la trampa del tiempo; “los huesos y la médula arman un laberinto” dice en un poema y en otro “como una hechicera que indaga la naturaleza, descubrí en mi cuerpo las claves” o a veces se pregunta: “quién es esa mujer que se angustia”. En el poema “Palabas a mi madre”, por ejemplo, escribe desde Perséfone.

En una segunda parte “Entre mi cuerpo y yo” aparece más ferozmente la mujer deseante, amante de la naturaleza y que, como en sus libros anteriores, se detiene en la contemplación de múltiples criaturas, flores, lugares especiales y frutos que la tierra da. Nos trae las cúpulas del Islam, el pájaro azul de la mañana, las ágatas, amatistas, corales de la India, azucenas, narcisos y tulipanes, como así también caracolas, geranios y amapolas. Rosalind dice que “en la escritura de Dios estará cautiva” y en el poema “Filigrana “ dice …”nuestro Dios está en prisión ante la defensa satánica”.

Por ello Rosalind es, y me gustó llamarla así, de una “religiosidad peligrosa”, es una mujer que es a la vez muchas mujeres, es hechicera, amante, serpiente emplumada, guerrera, mujer sensual, misteriosa, indagadora.

Y también pregunto: ¿De quién es el ropaje de papel que impresionó los ojos de Rosalind? ¿Ante quién se desnuda o quién se desnuda para ella? ¿Sigue siendo esa niña de vestidos con puntillas almidonadas y lazos con moñitos enmarañados? ¿Dónde ha quedado el “corset de la inocencia” como dice Rosalind?.

Ella es un personaje entrañable, a veces se mueve entre la vacilación y el miedo paralizante frente al mundo hostil e implacable en el que le toca vivir; no deja, sin embargo, de sentir asombro, todavía, ante la maldad o las vicisitudes, pero con su “apariencia débil” es capaz de derribar muros a costa de algunos sacrificios o tristezas y, como manifesté antes, en todas sus obras y en especial en esta, Cristina Pizarro hace hincapié en un personaje principal que siempre pone el cuerpo, a veces en forma erótica y otras muchas en un cuerpo enfermo, tal vez no tanto física sino anímicamente, un cuerpo y un alma desconsolados, faltos de amor o, mejor dicho, siempre en búsqueda del mismo.

En la tercera parte de este fantástico Diario, “Osiris y Rosalind” ella dice: “sufrir, tolerar, aguantar, soportar”…”el crujir tormentoso es un demonio fatal…lo único que tiene sentido es seguir el camino”.

No obstante Rosalind logra vencer al Leviatán: le dice en el poema: “por qué insistes en guardar el tesoro de la inmortalidad y vigilar las perlas y diamantes del árbol de la vida” y Rosalind concluye “ después de permanecer eclipsada adentro del arca feroz tu cuerpo irrumpe con huellas de azabache y de coral”.

¿Qué es lo que Rosalind no dice y se mueve en constante expansión?

Ella habla en un poema: “el secreto es una urdimbre que trepa por la espesura de los montes” , es enigma, es aliento, es el ser íntimo. Nos escribe sobre encrucijadas, cito: “la otra muerte es un casi nada sin tiempo/ es desanudarse el nudo de la existencia”

Rosalind Schieferstein, se identifica con Isis y le manifiesta a Osiris que ella también va a ayudar a recomponer el cuerpo descuartizado del mismo, aludiendo al mito y constituyéndose en salvadora. También los rostros y cuerpos duplicados que aparecen en el poemario denotan un juego maravilloso del doble, eje escritural de vanguardia.

Frente a tantos interrogantes que nos instala el “Diario de Rosalind Schieferstein” quiero decir que los poemas de Cristina Pizarro son como una ola gigante, primero nos sorprende, nos lleva de aquí para allá, entre paisajes encantados, mezclados con el miedo, de pronto la ira, el sufrimiento, la angustia, nos invita a ver los diferentes frutos y criaturas de la naturaleza, nos eleva hacia la exaltación de los sentimientos del amor y cuando nos encontramos allí, en la cresta de la ola, en su punto máximo, comienza a descendernos serenamente, con palabras cautivantes, glamorosas, míticas y siempre nos deja una esperanza, una renovada fe, un sentido de la existencia.

Rosalind es un ser que nos encanta y su deseo es ser amada, encontrar victoriosa el por-venir, se refleja en Osiris, combate con los vampiros, renace en ángel nuevo, habla del buitre, de hechiceros y de la resurrección, se contagia del espíritu de Démeter, en fin, Rosalind concluye el Diario diciendo: “Una mirada estoica se refugia/ en los senderos/ tritura el dolor/ subyugada por la injuria/ se empeña/ en el deseo.

En el “Diario de Rosalind Scheferstein, se desnuda ante ella misma y nos desnuda a nosotros sus lectores; un libro para disfrutarlo por su alto contenido poético y su vuelo excepcional que, estoy segura, para aquel que lo lea, quedará grabado su corazón, y al cual debiéramos darle la importancia que se merece a esta escritura trascendental de Cristina Pizarro, que debería ser muy apreciada en estos tiempos.